Colores

Había una vez una hoja de papel, blanca y reluciente. Vivía en el estudio de un afamado pintor, entre lienzos, pinceles, pinturas y montones de hojas arrugadas.

A esta hoja le asustaba mucho el día en que aquel hombre lo atrapase y le impregnase por completo con montones de colores; el rojo le abrasaría, el amarillo le cegaría, el azul le helaría y el verde le ahogaría, pensaba cada vez que los observaba en la distancia.

Su amigo el lienzo le decía que no se preocupase tanto, que él era muy feliz aún lleno de manchas, que cada color le había aportado algo a su inmenso vacío; el rojo la pasión por vivir, el amarillo el calor de un abrazo, el azul una fresca brisa y el verde una inmensa paz.

Pero a esta hoja de papel no le convencía mucho lo que el lienzo le decía y, a lo más mínimo, se dejaba llevar por una ráfaga de aire hasta el suelo. Tal fue así que un día salió disparada por la ventana, planeando hasta reposar en el suelo en mitad de la calle. Para su mala suerte, cayó sobre un sucio charco empapándose de horribles manchas que apenas le dejaron un hueco en blanco.

 

Un niño, que pasaba por allí de vuelta del colegio, lo cogió.

-¡Deja ese sucio papel! – le dijo su madre.

-No mamá, ¡mira que manchas más chulas tiene!… esta parece un monstruo, esta otra la luna… y esta, esta es igual que el perrito de la tía. Cuando llegue a casa lo dibujaré con mis colores.

Un escalofrío recorrió toda la superficie de la hoja pero, por más que lo intentó, fue imposible escapar de las garras de aquel monstruoso niño.

ColoresCuando llegaron a casa, el chico, sin piedad, tomó sus pinturas y comenzó llenar de alegres colores aquel manchado papel, el cual, con un suave cosquilleo, se fue impregnando con la magia de aquellos tonos… capitaneado por el apasionado rojo, el amarillo le envolvió cálidamente para después el azul darle un soplo de frescura, mezclándose en un armonioso y relajante verde.

Y así fue como esta hoja de papel se convirtió en un precioso y colorido cuadro que decoró la habitación de aquel niño y después la de sus hijos y  después la de sus nietos…

 

REFLEXIÓN:

A veces el miedo a lo desconocido y, sobre todo, a las emociones que conlleva, nos hace preferir quedarnos en un blanco vacío, limpio pero vacío.

Tememos que, al entregarnos al mundo emocional, a veces los sentimientos nos quemen, otras que nos enfríen, otras que cieguen nuestra mente y, otras, que hasta nos ahoguen. El miedo pinta los colores de manchas negras impidiéndonos ver los matices de cada tonalidad. El miedo a sentir, el miedo a la incontrolable emoción.

Déjate impregnar por los colores de la vida, déjate impregnar por todo eso que te mueve el corazón, déjate embellecer por la pasión de los sentimientos, déjate sentir.

Déjate vivir.

Anuncios

10 comentarios en “Colores

  1. María muchas Felicidades por tu cuento es genial. Me encanta !!!
    Es verdad que lo desconocido asusta mucho, pero fíjate que en nuestra imaginación, al menos a mi me ha pasado, nos gustaría hacer todo eso que nos da miedo e incluso soñamos que lo haremos en un futuro, pero luego llega la hora de la verdad y……..nos da miedo, nos da miedo que las cosas no salgan como queremos, que nos hagan daño o incluso a decepcionar.
    Pero estoy aprendiendo, que eso el fallar, el perder, el éxito también son aprendizajes de la vida y que todo ello algo nos aportan. Un beso

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s