El Mundo de Mamá

Hace unos días una amiga, madre de tres hijos, me hablaba de cómo, de repente, en los últimos meses, su hijo tiene malos comportamientos; ha pasado de sacar muy buenas notas y ser obediente a bajar nota, contestar mal a los adultos y relacionarse en el colegio con los niños más traviesos y problemáticos.

Muy preocupada  me cuenta que no sabe cómo manejar la situación, lo que le produce mucha ansiedad. De los tres hijos, la más pequeña es un bebé de unos seis meses, que aún toma pecho, la mediana que tiene apenas tres años y el mayor que tiene seis. Además de sus ocupaciones como madre, trabaja por las mañana en una escuela infantil,  por las tardes acude a la universidad para sacarse la carrera de magisterio, lleva a sus hijos a sus respectivas actividades extraescolares y, entre tarea y tarea, acude a casa de sus padres que, debido a su avanzada edad siempre tienen alguna complicación. Su marido trabaja todo el día y cuando llega a casa hace la cena y ayuda con los niños.

Bien, a todo esto, como decía al principio, estos últimos meses se le suman los problemas de conducta de su hijo además de emocionales pues, de vez en cuando, se enrabieta o sufre de miedos nocturnos.

Durante la conversación me cuenta cómo está de estresada con la situación y cómo el comportamiento dificultoso de su hijo le aumenta ese estrés. No entiende por qué; habla con él, lo cual no le aclara nada. Refuerzos, castigos y demás intentos de corregir ese problema no funcionan. Mi amiga es consciente de que el niño lo está pasando mal desde el nacimiento de la hermana más pequeña, mostrando comportamientos regresivos y demandas de atención. Pero aun así, para ella, eso no explica la rabia, los enfados y los comportamientos ansiosos y desafiantes del niño.

Después de escucharla un buen rato me doy cuenta de algo. Todo el tiempo mientras hablábamos he estado empatizando con ella e intentando calmarla. Pero ¿y el niño? ¿Quién empatiza con él?

Ahí está la clave de por dónde empezar a ayudar al pequeño y es que su vida, en estos momentos, no es menos estresante que la de su madre. Acaba de tener una hermana, ahora que estaba empezando a superar el nacimiento de la otra que nació tras él y le robó un poquito de su espacio, único para él. Ahora tiene que hacer cosas de mayor, como ayudar a su hermana o echar una mano a mamá, aunque ella no lo pida. En la escuela ha pasado de infantil a primaria, con las exigencias y los cambios que eso conlleva, como bajar las notas (en una edad en la que no deberían existir aún) o como el cambio de maestra. Su madre está nerviosa, ansiosa y muy ocupada. Su padre también. Sus abuelos están viejitos. Su madre no puede con todo. Él lo sabe. Y, encima, todo lo que se le ocurre para calmar esa rabia y ese miedo sólo le trae problemas y decepciona a sus padres.

Y esta situación, ¿te parece estresante?

Si lo es, y mucho. En el mundo del niño esta situación es lo más parecido a la de su madre. Ambos están en el mismo nivel de ansiedad y exigencia, ambos tienen que hacer frente a situaciones nuevas en las que han de dar más cada día, ambos tienen momentos de sentirse impotentes, ambos tienen miedo a decepcionar a los que les quieren, ambos están realmente asustados a no poder estar a la altura de la situación. El niño vive a través de la madre y ve el mundo cómo ella lo muestra. Si, además, sus situaciones son parecidas pueden llegar a vivenciarlas de modo muy similar. En este caso ambos sufren un gran estrés y mucha frustración ante la sensación de no llegar.

Entonces, ¿por qué no darle a tu hijo lo mismo que tú necesitas? Cariño, paciencia, compasión, mimos, empatía, confianza, amor, comprensión, entre otras muchas cosas nutritivas que se te ocurran. Y, sobre todo, no etiquetarlo, no identificarlo con el problema actual. Ahora es ahora; ahora es una situación delicada y mamá también estará aquí queriéndote y confiando en ti, igual que cuando estás relajado y te portas bien.

Ahora, démosle otra vuelta más. Y a ti, ¿eres capaz de darte todo eso? ¿Eres capaz de quererte y confiar en ti ante una situación delicada igual que lo haces cuando estás feliz y relajada?

Regalos de niño

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s